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Recetas paso a paso

Croquetas de caldo gallego

Una delicia reinventada, las croquetas de caldo gallego aportan un toque innovador a la mesa. Imagina la fusión del intenso sabor del caldo tradicional con una cobertura dorada y crujiente que te hará suspirar de placer.

Para ti, que buscas sabores auténticos, te presentamos una manera única de saborear Galicia. Y si tu paladar pide más, déjate seducir por la versión original del caldo gallego con berza, un plato que es pura tradición.

Prepararlas es un juego de niños. : en un abrir y cerrar de ojos, tendrás listo un entrante que dejará boquiabiertos a tus comensales. Y para continuar con la fiesta de sabores, no te pierdas la suave tarta de queso japonesa o el bacalao con pisto al horno, dos joyas culinarias que completarán tu experiencia gastronómica.

Los ingredientes imprescindibles

Para que te sumerjas en la auténtica tradición gallega, vas a necesitar ingredientes que son el corazón de nuestra tradición culinaria. Cada uno ha sido escogido para que, al degustarlos, sientas el alma de Galicia en tu paladar.

  • Grelos o nabizas – Ya sean frescos del mercado o en conserva para tu comodidad, son el verdor esencial de nuestra preparación.
  • Patatas – Opta por patatas que sean un emblema de calidad, ellas te darán esa textura perfecta que buscamos.
  • Lacón o jamón – Tanto si eliges lacón cocido como un exquisito jamón serrano, te aseguro que aportarán ese sabor profundo y distintivo que nos encanta.
  • Chorizo – ¿Te va lo picante o prefieres algo más suave? Elige un chorizo gallego que haga vibrar tus sentidos.
  • Harina y leche – Para una bechamel sedosa y envolvente, no te olvides de una harina fina y una leche que sea pura cremosidad.
  • Huevo y pan rallado – Claves para un rebozado que crujirá deliciosamente al primer mordisco, atrapando todos los sabores.
  • Aceite de oliva – Un buen aceite es el secreto para unas croquetas doradas y tentadoras. Créeme, marca la diferencia.

Preparación del auténtico caldo gallego

¡Es hora de sumergirnos en la auténtica tradición gallega! Este líquido tradicional es la base de nuestras deliciosas croquetas y te prometo que prepararlo es tan sencillo como emocionante.

Recuerdo cuando mi abuela me enseñó a hacerlo por primera vez. El aroma que inundaba la cocina era simplemente irresistible, y desde entonces, este plato se ha convertido en uno de mis favoritos.

  1. Para empezar, reuniremos los ingredientes clave: grelos o nabizas, patatas, lacón o jamón, y chorizo gallego. Cada uno de ellos aportará su toque único de sabor, creando una sinfonía de sabores que te dejará boquiabierto.

  2. A continuación, seguiremos los pasos de cocción para obtener un caldo sabroso y lleno de tradición. No te preocupes, te guiaré paso a paso para que tu preparación sea perfecta.

    • Comenzaremos poniendo a hervir los grelos, las patatas, y el lacón o el jamón en una olla grande con agua.

    • Transcurridos unos 20 minutos, añadiremos el chorizo y dejaremos que se cocine todo junto durante otros 10 minutos.

    • Por último, retiramos el lacón o el jamón y el chorizo, desmenuzamos su carne y la reintegramos a la mezcla.

Elaboración de la bechamel: ¡La clave para unas croquetas cremosas!

¡Hola, croqueteros! Me encanta preparar bechamel, y estoy segura de que, una vez la domines, tú también. En este paso, vamos a elaborar nuestra bechamel perfecta, que será la base para crear las más cremosas y deliciosas del caldo gallego.

Recuerdo cuando mi madre me enseñó a hacer bechamel por primera vez. Era un sábado por la mañana, y el aroma de la bechamel se mezclaba con el olor a café recién hecho. Desde entonces, la bechamel se ha convertido en uno de mis ingredientes favoritos en la cocina.

  1. Para empezar, vamos a reunir los ingredientes esenciales: harina fina, leche entera y una pizca de sal. Personalmente, prefiero usar leche entera para conseguir una textura más cremosa, pero si lo prefieres, puedes sustituirla por leche desnatada o incluso por una bebida vegetal.

  2. En una sartén a fuego medio, añade un poco de aceite de oliva y agrega la harina. Remueve bien hasta que la harina se tueste ligeramente, formando un roux.

  3. Ve incorporando la leche poco a poco, sin dejar de remover. Es importante que añadas la leche despacio para evitar la formación de grumos. Si ves que la bechamel se espesa demasiado, puedes añadir un poco más de leche.

  4. Cuando la bechamel esté lista, añade una pizca de nuez moscada recién rallada. ¡Este pequeño toque hará que tu bechamel sea aún más especial!

  5. Deja que la bechamel se enfríe un poco antes de mezclarla con el caldo. Esto evitará que se formen grumos y garantizará una mezcla homogénea.

¡Y eso es todo! Ya tienes tu bechamel perfecta lista para convertirse en las mejores delicias gallegas. ¡Buen provecho!

¡Ey, croqueteros! Llega el momento más divertido de nuestra receta: dar forma a nuestras croquetas y prepararlas para freírlas. Te aseguro que, con mis trucos, conseguirás unas perfectas.

Recuerdo cuando mi abuela me enseñó a hacer croquetas. Era un sábado por la tarde, y el aroma de las croquetas recién fritas se mezclaba con el olor a café recién hecho. Desde entonces, hacer croquetas se ha convertido en uno de mis pasatiempos favoritos en la cocina.

  1. Para dar forma a tus croquetas, coge una cucharada de masa y haz una pequeña bola con las manos. Asegúrate de que la masa esté bien compactada para evitar que se deshaga durante la fritura. Si te gustan las croquetas más grandes, puedes usar una cuchara sopera en lugar de una cuchara de postre.

  2. Ahora, vamos a rebozarlas. Sigue estos pasos para conseguir un rebozado perfecto:

    1. Pasa cada bola de masa por harina, asegurándote de que quede completamente cubierta.

    2. Sumerge la bola de masa en huevo batido, haciendo que el huevo penetre bien en toda la superficie.

    3. Finalmente, pasa la bola de masa por pan rallado, asegurándote de que quede completamente cubierta y compacta.

¡El momento cumbre de la receta ha llegado: ¡es hora de freír las croquetas de caldo gallego! Sigue estos pasos para conseguir unas croquetas perfectamente doradas y crujientes , ¡como las de tu abuela!

  • Calienta abundante aceite de oliva en una sartén profunda a 180°C. Recuerda que una temperatura adecuada es clave para un rebozado perfecto.
  • Fríe las croquetas rebozadas durante 2-3 minutos, hasta que estén doradas por todos lados. ¡No te impacientes! Un poco de paciencia hará que queden increíbles.
  • Escurre las croquetas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Esto hará que se mantengan crujientes más tiempo.
  • Sírvelas calientes con una ensalada verde o patatas fritas. ¡Disfruta de esta delicia gallega en todo su esplendor!

Receta

Croquetas de caldo gallego

Tiempo de preparación: 1 hora y 30 minutos

Una receta tradicional de croquetas gallegas, perfectas para compartir en familia.

Ingredientes

  • 200 g de grelos o nabizas
  • 3 patatas medianas
  • 150 g de lacón cocido o jamón serrano
  • 1 chorizo gallego
  • 100 g de harina
  • 1 litro de leche
  • 1 huevo batido
  • 200 g de pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra para freír

Instrucciones paso a paso

  • Prepara el caldo gallego cocinando los grelos, las patatas, el lacón o jamón, y el chorizo en una olla con agua suficiente. Cocina durante 30 minutos y reserva el caldo.
  • En una sartén, calienta un poco de aceite y añade la harina, cocinando a fuego lento hasta que se dore ligeramente. Incorpora la cantidad apartada y la leche, removiendo constantemente hasta lograr una bechamel espesa.
  • Deja enfriar la mezcla y, cuando esté fría, forma las croquetas con las manos, dándoles una forma ovalada o cilíndrica.
  • Pasa las croquetas por harina, huevo batido y pan rallado, repitiendo el proceso si es necesario para obtener un rebozado uniforme.
  • Calienta abundante aceite en una sartén y fríe hasta que estén doradas y crujientes. Retíralas del aceite y deja que escurran sobre papel absorbente.

Notas:

  • Si prefieres, puedes utilizar un molde para dar forma a las croquetas y obtener un resultado más uniforme.
  • Para una versión más ligera, puedes optar por hornearlas en lugar de freírlas.
  • Estas delicias gallegas se mantienen en óptimas condiciones en el frigorífico durante 2-3 días o pueden congelarse antes de su preparación final.