Caldo Gallego

Las mejores recetas de caldo gallego

Caldo gallego con berza

Caldo gallego con berza

Nos encontramos ante uno de los platos más típicos de Galicia, pero que poco se conoce en el resto de regiones. El caldo gallego es una sopa con patatas, carne de cerdo, alubias y berza (o repollo), un plato perfecto para el invierno.

Lo suelen probar todos los peregrinos que se aventuran a hacer el Camino de Santiago y llegan hasta Galicia, y no se suelen arrepentir de probarlo. Si tu tampoco lo has probado nunca, te animo a que lo hagas por primera vez. No será la última.

Estos son los ingredientes que se necesitan para hacer 4 raciones:

  • 200 gr de alubias blancas
  • Codillo, huesos o corvejón de jamón (500 gr)
  • 1 cucharada sopera de sal
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 500 gr de patatas
  • 350 gr de berza
  • 150 gr de chorizo, cortado en trozos

Instrucciones:

El día anterior, hay que poner las alubias blancas en remojo en agua fría para que ablanden y tarden en cocinarse menos tiempo. Lo ideal es que estén toda la noche, pero pueden estar más tiempo. Al día siguiente, hay que enjuagar las alubias y escurrirlas bien.

En una cazuela grande, poner las alubias a cocer a fuego medio con los huesos de jamón cubierto con 2 litros de agua, la sal, la pimienta y el pimentón.

Cuando llegue a ebullición, bajar el fuego para que continue la cocción a fuego lento durante 1 hora más, con la tapa puesta. De vez en cuando, hay que revolver las alubias y retirar la capa de espuma blanca que se acumula en la superficie.

Mientras tanto, se puede dejar preparadas las patatas y la berza. Hay que pelar las patatas y picarlas en cubos. La berza hay que lavarla y picarla finamente con un cuchillo.

Una vez pasada la hora, comprobamos si las alubias están bien tiernas. Si no lo están, se puede seguir con la cocción 15 minutos más. Después, hay que quitar los huesos de jamón y añadir el chorizo en rodajas, las patatas y las berzas. Se puede quitar la carne de los huesos de jamón y añadirlo también a la cazuela para que tenga más sustancia.

Continuar con la cocción durante 30 minutos más a fuego bajo, hasta que las patatas y las berzas estén tiernas. Probar el caldo y comprobar si hay que rectificar de sal.

Se puede adaptar el espesor del caldo según nuestras preferencias, si nos gusta más líquido sólo hay que añadir más agua a la cocción, y si nos gusta un poco más espeso, retiramos agua o añadimos un poco de harina de maíz.

Servimos el caldo gallego con un buen pan de pueblo para mojar.